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La web es mucho más que una simple red

03/16/2011 -by:Silvina Moschini , CEO & Founder, Intuic | The Social Media Agency

La semana pasada se celebró el Día Internacional de la Mujer. Podría hacer lo habitual en estos casos y escribir sobre cómo repercutió ese evento en los social media alrededor de todo el mundo, o realizar una reseña de los sites y las aplicaciones que se crearon especialmente para la fecha.

Pero no voy a hacer nada de todo esto, en cambio, voy a contarles una historia personal. Una historia en la que Internet demuestra su capacidad real como tecnología disruptiva, una tecnología que cambió la forma en que las personas en general (y las mujeres en particular) se comunican, trabajan, hacen sus compras, se entretienen y hasta encuentran al amor de su vida.

Sí nos preguntamos cuáles son las posibilidades que nos brinda Internet, la respuesta es en mi opinión bastante simple: son infinitas. ¿Hay algo que no podamos hacer a través de la web? Prácticamente nada.  ¿Quieren una demostración? Entonces les voy a contar la historia de cómo conocí a mi marido Alex. Supongo que muchos conocen Match.com. Es una aplicación de búsquedas en la que completas tu perfil, ingresas el listado de las características que te interesarían encontrar en otra persona, y la herramienta te brinda las coincidencias que surgen a partir de un análisis del perfil de los usuarios. La primera vez que lo utilicé Alex apareció al tope de los resultados. Apenas once días después, luego de pasar horas chateando frente al monitor, nos conocimos en Miami. Al día siguiente él me propuso matrimonio, y acepté. Desde el momento en que nos casamos, en septiembre de 2007, ya pasaron tres años y medio, y no hay un día en que no piense que quizás nunca habría podido conocer a mi marido de no ser por la web.

¿Cómo no amar entonces a una plataforma de socialización que nos permite vivir experiencias tan potentes? ¿Cómo no ser una militante de Internet, si es a través de ella que puedo estar en constante contacto con las personas que quiero, sin importar si yo estoy en Barcelona y ellos en Miami, en Buenos Aires o en Alaska?  Mi trabajo como promotora de los Social Media y de Internet  tiene que ver con mi experiencia directa, con el conocimiento de que estamos ante una plataforma que cambió radicalmente la forma de vida de las personas, que amplió infinitamente el campo de sus posibilidades. Internet es mucho más que una simple herramienta tecnológica, implica ante todo un cambio de mentalidad, una nueva forma de socialización que ha modificado de lleno la forma en que nos relacionamos.

Y ¿qué significa todo esto para una mujer? Significa que puede compatibilizar de manera inigualable actividades que de otra manera se harían mucho más difíciles. Que puede trabajar, y tener hijos, viajar y ocuparse de su carrera sin renunciar a su vida personal. Que puede desarrollarse sin miedo a resignar nada. Es una auténtica expansión de las fronteras. Un proceso que, además, apenas se está pensando, del que todavía vemos apenas una fracción. Pero lo que vemos es lo suficientemente bueno como para estar convencidos de que hay aprovechar su potencial al máximo.

Pensemos un segundo en las nuevas posibilidades que nos ofrece la red. En cómo nuestra vida se ha modificado desde que la web comenzó a adoptar su forma actual, hace poco más de 20 años. Se trata, sin dudas, de uno de los cambios más radicales de la historia de la humanidad. Un cambio que implica una expansión sin precedentes de la conectividad y la sociabilidad, que  lleva los fenómenos de la comunicación a puntos que apenas un cuarto de siglo atrás eran impensados. Internet ha cambiado la forma en que manejamos nuestras vidas, y tenemos que dar gracias por eso.